La despensa, un sinónimo de economía doméstica

despensa

Hoy en día, y dada la incertidumbre económica que vivimos, el tener despensa se hace un poco más necesario. No digo que no lo sea, pero tener dónde echar mano para alimentarnos cuando estamos en los últimos días del mes, se agradece. Imaginemos que llegan nuestros familiares a tomar once y no hay nada, que llegan nuestros amigos y no traen nada (como pasa usualmente) y lo único que tenemos es un “agüita perra” para ofrecerles.

Si bien es parte de nuestra hospitalidad ofrecer alimentos a nuestras hambrientas visitas, no es muy grato tener que sacar hasta el último peso de nuestra cuenta o atacar a la línea de crédito e incluso los ahorros que podamos tener.

Es por esto que la despensa debe estar organizada y preparada para estos personajes e incluso para nosotros mismos a la hora de querer alimentarnos y no tener NADA más que grillos en el refrigerador…Hoy existen esas famosas “ofertas” del supermercado del tipo lleve 3 x 1 y otras más. Muchas veces las compramos por impulso, dado que lo que nos ofrecen es bastante atractivo. Si bien podemos detenernos un poco a ver qué tan buena es la oferta y qué tanto nos puede servir en el futuro en caso de apremio. Claramente, no vamos a comprar alimentos que tengan un vencimiento al corto plazo, pero sí podemos llevar legumbres, cereales, pastas y otros más. Un claro ejemplo son los tallarines y salsas, pastas listas, sopas, galletas, conservas, mantequillas y margarinas e incluso los famosos embutidos que se refrigeran y los que no.  Creo que hay muchos más que se me olvidan, entre ellos los artículos de aseo para nuestro hogar.

Nuestra despensa debe estar organizada y ordenada, dependiendo de lo que más creemos que utilizaremos de ella. Pensemos en la góndola de un supermercado…

En el nivel de piso, los grandes volúmenes, sacos de harina, azúcar, aceites y otros. Luego, bajo los hombros, los productos que utilizaremos de manera más habitual, pero que no son del todo de nuestro gusto. Al nivel de la vista, dejemos los que más preferimos y utilizamos y, sobre los hombros, las delicatessen, que son esos gustitos que nos damos de vez en cuando.

Siempre también hay que tratar de alejar los alimentos en envase de cartón de la humedad, verificar las fechas de vencimiento y, para no perderlos, consumirlos. Hay que ser capaces de inventar platos con lo que tengamos en stock, pero lo más importante es crear un espacio en nuestro hogar que tenga por objetivo ayudarnos a capear los días de apuro económico.

Algo importante al respecto es mantener el lugar ojalá con llave (en caso de tener duendes que hagan que nuestra despensa presente mermas importantes). También se pueden comprar cajas para resguardarlos de las fluctuaciones de temperatura, organizarlos de mejor forma e incluso para guardar más volumen de alimentos.

¿Cuál es la idea de la despensa? Mirar este mueble como un espacio para la economía en los tiempos de  actuales y no como un simple lugar para guardar la comida.

Desde ahora los invito a darle una vuelta: Despensa = Economía.

Saludos.

Comenta este artículo y gana

Sobre Gandalf

Socio fundador de MiNuevoHogar.cl y Oxcomunicaciones.cl - Escribo en minuevohogar.cl temas relacionados a criticas a la sociedad y algunas experiencias que me pueden pasar. Amo el marketing y el marketing de servicio, repudio a las empresas de retail y sus servicios de despacho.