Katherine Mazoyer, actriz, a principio de marzo, y entre grabaciones de películas y ensayos de teatro se instaló en su nuevo departamento en la comuna de Providencia.
Creció en una parcela en el Arrayán en un ambiente familiar rodeada de antigüedades y mucho juego con su hermana.
Esta hija de un francés y madre actriz, Sonia Mena, no para; ahora este 14 de junio estrenará el musical “La Novicia Rebelde” en el teatro Nescafé de las Artes.
¿Dónde fue tu primer hogar? ¿Qué recuerdos tiene?
Todavía mi vida viví en el Arrayán, en una parcela que mi papá le regaló a mi mamá. Con mi hermana jugábamos mucho pero no éramos de salir a la calle, ni ir a la plaza, siempre estábamos en el jardín, inventando cosas, vendíamos hojitas de las plantas.
¿Cómo fue tu primer cambio de casa?
Me fui a los 21 de mi casa con un pololo. Pero siempre conté con el apoyo de mis papás, mi mamá me ayudó en todo, pero trabajo desde chica, entonces siempre gané mi plata y en ese sentido no hubo un gran cambio. Lo que realmente me complicó fue comenzar a vivir con una pareja, pensar de a dos, organizar un hogar y yo aún estaba estudiando en la escuela de teatro entonces se me hizo un poquito más difícil.
Iba a almorzar con ellos y llevaba la ropa para lavarla allá.
¿Qué aprendiste de esto?
Irme a vivir sola fue una experiencia súper rica, pero sentí que me gané el respeto de mis papás. Sentí el día que me fui de casa, mi papá me trató como una igual y empezamos a llevarnos mejor.
¿Cómo y por qué elegiste vivir en este departamento?
Esta es mi nueva casa, llegué hace poquito. Decidí cambiarme a este departamento, que es de mi mamá, porque me gusta mucho el silencio, es pequeñito, me demoro muy poco en todo. Al llegar acá también me obligué a achicarme, porque los actores tenemos un poquito el mal de Diógenes, empiezas a llenar las estanterías, libros, fotocopias de obras de teatro. Esto me ayudó a quedarme con lo básico.
¿Cómo te has ido instalando?
De a poco porque justo me tocó harto trabajo, pero pinté de blanco el comedor porque Elegí el color blanco porque se ilumina más y realmente se ve más grande el espacio. Quizás más adelante veré si pinto las puertas de otro color, una pared, pero eso lo voy a ver con calma. En el fondo me tocó mucho trabajo cuando me cambié. Las cosas que hay acá ya estaban. El comedor, el mueble, tenía mi tía acá.
¿Cómo te organizas en las cosas cotidianas?
Las cuentas las pago por internet, porque no tengo el tiempo. Al supermercado voy cuando me están faltando cosas o cuando tengo algo de tiempo libre voy a uno más grande en auto. En realidad ni siquiera me organizo, cuando llega la hora de almuerzo veo si me falta algo para comer y compro.
¿Cuáles son los objetos favoritos de tu casa?
Mis cuadros son mis objetos favoritos. Tengo uno de un pintor mexicano y yo crecí con ese cuadro en el comedor de la casa de mis papás y la segunda vez que me fui, cuando me compré mi departamento, mi mamá me lo regaló. Tengo parte de una colección de Oswaldo Guayasamín, que mis papás compraron. También tengo un cuadro de Nemesio Antúnez que me lo regaló cuando nací y está dedicado porque era mi padrino.
¿Qué cosas no te gusta hacer en tu casa?
No me gusta sacar el polvo y cocinar. No soy buena para cocinar, no tengo ese don y soy bien ansiosa y no tengo la paciencia para esperar que algo se cocine. Tengo que hacer comida que esté lista inmediatamente.
¿Qué cosas te gusta hacer?
Empecé a pegar recortes en la cocina para apropiarme al lugar, porque me entretuve harto porque encontré flyer de obras, de las mías, de mi mamá, empecé a apropiarme del lugar.
¿Te preocupa el tema de la ecología?
Trato de reciclar lo más posible, generalmente las separo y la voy a dejar a los lugares adecuados. En este edificio no tienen punto de reciclaje y como estoy sola siempre están apagada las luces, y no tengo estufa eléctrica, escaldasono, nada que gaste mucho.



















